Como niña con zapatos nuevos

Son muy pocas las veces que hemos escrito algo en este blog que no tenga que ver de alguna manera con los viajes en bici o con la movilidad urbana en bicicleta, y hoy va a ser una de ellas.
A Tere y a mí nos gustan mucho, mucho, las chirigotas de los carnavales de Cádiz, y en el coche las ponemos a tope y gritamos con emoción las letras que más nos conmueven; siempre después de haberlas descifrado, porque no siempre es fácil saber de lo que hablan, ni siquiera identificar las palabras concretas.
Voy a poner aquí, con su permiso, una de esas letras sencillas que son capaces de conmover hasta humedecernos los ojos cada vez que la escuchamos. No es la calidad literaria sino cómo esta gente la canta. También van varios enlaces donde se puede escuchar. La letra es de Tino Tovar, y la comparsa se llamaba "El espíritu de Cai" (en este anlace a partir del minuto 3.30), de 2005. También cantada por Los Perfumistas.
Escúchenla.
Un saludo.
Siendo una niña dejó el colegio
porque a su madre alguien tenía que ayudarla.
Que no eran estos tiempos aquellos,
muchos hermanos y solita ella en casa.
Y una espina clavada le quedó de su infancia,
que hoy no sabe leer, ni escribir lo que habla
y aunque es una ancianita, hace ya un par de meses
que está yendo a unas clases para ver si ahora aprende.
Y está como niña con zapatos nuevos,
se le ve radiante volviendo al colegio.
Mi madre está empezando a leer en una escuela
y viene por las tardes a enseñarme la tarea
y le rebosa el alma de ilusión si trae las notas,
que mientras yo las miro se me pone hasta nerviosa.
"Me dijiste de pequeño que para ser importante yo tenía que aprender,
pero a ti no te hizo falta, que para mí eres lo más grande y no sabías ni leer".
Dicen que estás diferente, cuentan que te has vuelto loca,
que se te ve por el barrio siempre riéndote sola,
bendita sea tu locura, que vas leyendo las cosas.




Comentarios sobre Como niña con zapatos nuevos
"Me dijiste de pequeño que para ser importante yo tenía que aprender,
pero a ti no te hizo falta, que para mí eres lo más grande y no sabías ni leer".
Pues sí, lo habéis conseguido, otra vez más...y van... El corazón se encoge y, de pronto, en una explosión, se agranda por lo recibido con el dardo lanzado con permiso.
Es/era mi abuelo, mi YAYO...un hombre de campo y mulero (arriero), sencillo, humilde, callado, cariñoso, sensible, sabio a su pesar... como diría Machado,en el buen sentido de la palabra BUENO... No sabía leer y cuando tenía que firmar cogía el lápiz, se preparaba con solemnidad para la ceremonia, se concentraba, la punta daba varias vueltas en el aire hasta posarse en el papel y, con unos rasgos inestables, trazaba una B. y una H. acompañadas por un trazo de ida y vuelta que, por mucho que hubiera sido repetida la operativa, nunca resultaba ni prima lejana de la anterior ejecución. Dos palabras que, aparte de indicar las iniciales de su nombre, eran, sin él saberlo, toda una definición de hombre : Hombre Bueno....
Chicos, gracias por esta nueva cita con mi realidad a la que he acudido muy gustoso.
bendita sea tu locura...bendita locura la vuestra.